Festividad de San Juan y el Solsticio de verano

Las distintas celebraciones que tienen lugar por el solsticio de verano, y que actualmente identificamos como la festividad de San Juan Bautista, son la expresión de ritos ancestrales, en alabanza a los dones de la naturaleza y que han sido subyugados y adaptados a costumbres de manifestación religiosa.

Noche del Solsticio de Verano en Zugarramurdi (Navarra). Foto de National Geographic

Noche del Solsticio de Verano en Zugarramurdi (Navarra). Foto de National Geographic

El solsticio de verano da pie a la superstición, la magia, el mito, el reconocimiento de algo que se nos escapa, de algo superior a nosotros mismos. Y todo esto se realiza en torno al fuego, al agua y a la representación de la naturaleza en todas sus formas.

El fuego representa el poder vivificante del sol, que al igual que la luna y otros astros son morada de los dioses y la representación de estos mismos. Muchos faraones se proclamaron Hijos del Sol, así como los reyes tartesios que también decían descender de Él.

Podemos asimilar el calor y el frío a la vida y la muerte, respectivamente. Por este motivo se encendían hogueras cerca de las tumbas, para paliar el frío de la muerte y conferirle una nueva vida más allá.

También tenemos que tener en cuenta la condición purificadora del fuego, presente tanto en la magia como en la religión (no olvidemos las “hogueras purificadoras” del Santo Oficio) y que se ponen de manifiesto en las exclamaciones que preceden al salto sobre las llamas de la víspera de San Juan: “¡Víspera de San Juan, fuera el mal!”

san juan en Finlandia

En cuanto al origen de esta fogata, cada pueblo tiene sus propios rituales, aunque básicamente se centran en lo mismo: una mezcla entre el concepto antiguo de la magia y la religión, impuesta y adaptada a los ritos paganos.

Es frecuente que se prenda la hoguera con ramas y hierbas bendecidas en la festividad de San Juan del año anterior. De este modo el fuego queda bendecido.

En algunos lugares se suele quemar el colchón perteneciente a algún difunto y se enciende el fuego bendito en la encrucijada de caminos, para espantar todo peligro de desgracia o enfermedad.

Las hierbas y ramas recogidas y bendecidas en la festividad de San Juan, una vez cocidas o en infusión, tienen propiedades curativas; también se utilizaban para lavar los cuerpos de los difuntos y, depositando sus cenizas en la entrada de las casas, alejaban los rayos. El espino, el fresno, el nogal o el laurel, colocados en la mañana de San Juan en la entrada de la casa evitan el rayo y el granizo.

hierbas mágicas

En todos los pueblos del mundo ha existido siempre esta celebración. Los celtas la heredaron de sus antepasados y la propagaron por Europa. En Roma era la fiesta de Palilia o entrada de los Aryos. Posteriormente se asoció a San Juan Bautista, por ser el que anuncia la llegada de la luz al mundo, es decir, el advenimiento de Jesús el Cristo. (Podemos ver aquí una asociación de ideas entre una celebración que exaltaba la energía de la luz solar y su transformación católica ante la idea de la “luz de Cristo”). La celebración de San Juan llega posteriormente a América y se extiende por todo el mundo.

Como ya he apuntado, el 23 y 24 de junio son los días propicios en todos los pueblos y culturas para realizar ceremonias y rituales. Podemos destacar algunas curiosas, como la Ceremonia del Helecho Macho, una antigua ceremonia de Rusia Menor, perteneciente a las civilizaciones Celtas que poblaron el norte de Europa y Asia, desde donde se propagó al resto del mundo.

helecho macho

Helecho macho (Dryopteris filix-max) Se cuenta de este helecho que echa ‘flores’ la medianoche de San Juan

Este ritual, en aquella época, se llamaba “La búsqueda de la flor de Paporot”. El Paporot es el helecho macho y, obviamente, no tiene flor, por lo que simboliza la fuerza elemental. Del helecho macho ya hablaron Basilio, Valentín, Nicolás, Flamel, Paracelso, Gubernatis, etc. y comentaron, a partir de la tradición Celta, que la noche del 23 de Junio el que encontrara “semillas de Paporot y se purificara con humos, baños y fuego” sería muy afortunada.

El origen de esta ceremonia tiene más de tres mil años y está tan extendida y generalizada su práctica como lo está la fiesta de San Juan.

En Irlanda las hogueras en honor a Baal eran rituales del culto al sol. Se dice que el ojo que este dios guerrero poseía en la nuca, era un ojo de fuego y, en las contiendas, para favorecer a los que le rendían culto a través de las hogueras, se colocaba de espaldas al campo de batalla contrario y, con su poderoso ojo, aniquilaba al enemigo.

baal

Son dos, pues, las principales teorías que sobre esta costumbre se repiten de generación en generación, la teoría solar y la teoría purificadora.

Frazer, en “La rama dorada”, sostiene que:

 […] Por un lado se ha mantenido que son hechizos solares o ceremonias mágicas, fundados en la ley de la magia imitativa cuyo objeto es asegurar la provisión indispensable de luz solar para los hombres, animales y plantas, encendiendo fuegos que imiten en la tierra el gran manantial de luz y calor en el cielo. De otro lado se ha mantenido que los fuegos ceremoniales no se refieren necesariamente al sol, sino que su utilidad es simple-mente purificadora, estando enderezados a quemar y a destruir todas las influencias, ya concebidas en forma individualizada como brujas, demonios y monstruos, ya en forma imprecisa, a modo de impregnación infeccionante o corruptora del aire.

Es la noche sanjuanera, solsticio estival, donde la imaginación da rienda suelta a numerosas leyendas fantásticas y en la que perviven remotos mitos, la naturaleza se personifica, adquiriendo propiedades benéficas; afloran por doquier brujas, y espíritus malignos, las jóvenes adivinan qué profesión tendrá su novio, las plantas salutíferas multiplican sus virtudes, el rocío cura enfermedades y el fuego destructor de hechizos se convierte en sustancia purificadora. En definitiva, el aire se carga de un espíritu mágico que lo impregna todo.

Todavía en muchos lugares, pueblos y ciudades consideran a la naturaleza como una especie de talismán con propiedades mágicas, adivinatorias, curativas y poderes cosmotelúricos así como un antídoto contra la esterilidad, especialmente la noche de San Juan, noche mágica por antonomasia, acerca de la que existen diversas creencias relacionadas con espíritus sobrenaturales y de ultratumba. La noche más corta pero la más telúrica, en la que los elementos tierra, agua y fuego, éste último acompañado de música y danza, son los auténticos portadores de lo fantástico-maravilloso, aunque el ritual se debe realizar desde las doce de la noche hasta el alba. El fuego nunca ha obedecido solamente a un fin eminentemente funcional, siempre estuvo asociado a ceremonias y a prácticas de carácter ritual y, en consecuencia, sagrado, estando tan ligado a éstas que constituía el eje de su desarrollo, convirtiéndose, por lo tanto, en ceremonia y en rito.

verbena san juan

Así pues, su finalidad ha respondido tanto a un instrumento vital para la humanidad como a una conveniencia de índole mágico-religiosa, que proviene de los celtas y también de los fenicios. Robado al sol o arrebatado a Zeus por Prometeo para llevárselo a los hombres, el fuego en la sociedad cristiana ha sido y sigue siendo, salvo el del infierno, símbolo de purificación y regeneración.

Lo mismo diremos sobre la música que se desarrolla alrededor del fuego que además de su carácter meramente lúdico también lo tiene mágico-religioso, siendo una especie de médium que pone a los seres humanos en comunicación con el mundo sobrenatural que domina y regula sus vidas. La música que el pueblo tañe a través de los más variopintos instrumentos alrededor de la hoguera, acompañada de múltiples canciones, no se destina simplemente a despertar una sensación lúdica sino que responde también a una sensación mágica, portadora de un carácter marcadamente conjurativo hacia los espíritus y fuerzas malévolas. La música y la canción están estrechamente vinculadas a la dan-za, por eso en esta noche mágica se baila y se baila hasta al amanecer, siendo partes sustanciales del ritual sanjuanero y encaminados tanto a crear un ambiente festivo como a ahuyentar los espíritus del mal. Posiblemente, de todos los ritos asociados a esta noche mágica, el saltar la hoguera es el que más ha perdurado. Se trata de un rito tan antiguo que el poeta latino Ovidio ya lo recogía en los Fastos (Siglo I), obra en la que describe las fiestas y los ritos romanos. Entre éstos narra cómo es preciso cruzar tres veces saltando la hoguera en la fiesta de Palas Atenea y cómo pasaban su ganado a la carrera sobre una línea en llamas para protegerlo de las alimañas. Se sabe que el hombre primitivo siempre tuvo miedo de la oscuridad y a partir del solsticio de verano el día iba menguando y la noche además de crecer se iba haciendo cada vez más poderosa. Era necesario vigorizar el sol encendiendo hogueras, danzando a su alrededor e incluso saltándolas. El fuego daba luz y también les libraba de los maleficios. Creían que las fogatas eran una parte del astro solar y se le atribuían las mismas propiedades mágicas.

saltar la hoguera

En muchos lugares, sobretodo en Galicia, al despuntar el alba hacen pasar el ganado por encima de las cenizas de las hogueras de las encrucijadas, para que participe de las bendiciones de esa noche y después las esparcen por los huertos porque con ello creen asegurar una buena cosecha. Para estos pueblos la ceniza, asociada a la destrucción, simboliza también el eterno retorno, como nos lo recuerda el mito clásico del ave Fénix, que resurgía de sus propias cenizas. Ya en la Antigüedad se atribuía a las cenizas cualidades regenerativas.

La hoguera solsticial, según la tradición, da buena suerte y detiene las enfermedades, el mal de ojo y a las brujas. La pira se enciende y se salta principalmente para destruir y arrojar simbólicamente todo el mal que pueda amenazarnos. El salto, pues, representa genéricamente el rechazo a todas las fuerzas malévolas que son quemadas por las llamas purificadoras.

Protagonismo especial en esta festividad lo adquiere, sin duda alguna, el número nueve que simboliza el tránsito de una fase o estadio a otro, de la nada al nacimiento de algo. Es, de los múltiplos de tres el que mayores virtudes posee. Saltar nueve veces seguidas la hoguera de San Juan da buena suerte. Y asimismo, las jóvenes que a la novena saltaban sin tocar las llamas, sin duda alguna, se casarían antes de un año, las que no lo conseguían tendrían que esperar mejor ocasión.

Revolcarse nueve veces sobre la hierba húmeda impregnada del rocío de la madrugada solsticial tiene grandes virtudes para las enfermedades de la piel, es recomendable contra el acné y acrecienta la belleza. Sin olvidar las cualidades curativas contra el bocio que, según creencia popular, en muchos pueblos coruñeses, tiene el beber en esta noche mítica agua de nueve fuentes.

 El culto al agua está muy arraigado en la tradición popular. Nuestros antepasados adoraban los ríos, manantiales, y especialmente las fuentes, donde veneraban a los espíritus de la naturaleza, las ninfas. Antaño los campesinos ofrendaban a las fuentes pan y vino, considerando al agua como principio y origen de toda vida, por su condición creadora, purificadora y fecundadora de la tierra, además porque era el único elemento capaz de vencer al fuego. Aún hoy la importancia de su culto se observa en la enorme cantidad de santuarios existentes, todos ellos con su fuente milagrosa.

poder purificador del agua

El poder purificador del agua duraba hasta el despertar el día y se complementaba este estado de perfección anímica al amanecer, lavando las manos y el rostro con hierbas y flores de San Juan (como hinojo, helecho macho o ramos de aliso), que se debían coger antes del anochecer y siempre con fines profilácticos, curativos o mágicos. Según cuentan, salpullidos, verrugas, enfermedades de la vista y mal de ojo desaparecían con la combinación de estos elementos en un recipiente expuesto toda la noche a la luz de la luna y en dirección a oriente, para recibir así las primeras luces de la aurora, y a la vez servían de antídoto contra la vejez.

De la unión del mito con el hecho religioso es frecuente que surja la leyenda, que suele traducirse en un rito. Por eso no nos debe sorprender que todo este mundo de extraños seres que envuelven al solsticio vernal, según cuenta la tradición, excite la imaginación del hombre, a la vez que le produce una sensación de temor ante lo desconocido e incierto. Esto explica que desde tiempos ancestrales temiesen a estos misteriosos seres que podían, en cierto modo, regir el destino de sus vidas y procurar a través del fuego purificador, con aguas y fuentes milagrosas o con hierbas y flores con poderes profilácticos, curativos o mágicos, contrarrestar sus efectos.

solsticio

 Nos encontramos, pues, actualmente con unas raíces que se hunden en el pasado y que se han ido transmitiendo de generación en generación, a través de la expresión sobre todo y mediante gestos comunitarios más que a través de la escritura, de la que se conservan pocos restos, porque es la voz el medio básico de comunicación entre la comunidad, sirviéndose de la palabra que se abre a un abanico ilimitado de signos, en continuo proceso de transformación, manifestándose hoy mediante un conjunto de ritos que tienen como fin fundamental mantener la cohesión y armonía de grupo dentro de un ambiente festivo.

Categorías: Curiosidades, Superstición, brujas, leyendas y tradición. | Etiquetas: , , , , , , , , , , , , | 1 comentario

Navegador de artículos

Un pensamiento en “Festividad de San Juan y el Solsticio de verano

  1. Pingback: Festividad de San Juan y el Solsticio de verano – Maestros contra el Mundo Moderno

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

Lilith Von Alexander (ART)

Mundos imaginarios

PsicoWisdom

Conocimiento, Comprensión y Explicación Humana

EL HOGAR DE LA FANTASIA

Aqui puedes encontrar informacion sobre seres mitologicos

franciscojaviertostado.com

Historia, medicina y otras artes

Etnicográfica

Blog de Antropología simbólica y literaria de Patricia Quintero

Maestros contra el Mundo Moderno

Silvana de Prado, una Maestra contra lo peor del Mundo Moderno. Maestra de Educación Primaria aunque también trabajé en Educación Infantil, Pedagogía Terapéutica y Atención Educativa Domiciliaria. En cada una de las publicaciones de mi blog encontrarás algo de interés. Aunque la inmensa mayoría son de mi autoría hay también alguna colaboración puntual. Maestros contra el Mundo Moderno está aquí para decir NO a la estupidización de nuestra sociedad desde la tierna infancia. Lo peor de la pedagogía moderna tiene sus días contados y la regeneración pedagógica ya asoma por el horizonte...¿Estás en facebook? ¡Silvana de Prado también!. ¿Quieres colaborar enviando algún artículo, enlace o alguna de tus experiencias en la escuela que no gire en torno a las nuevas tecnologías? Si es así escribe a: silvanadeprado@gmail.com. ¡Hasta pronto!.

En la lista negra

Libros de terror y ensayo bizarro

Cosas del Vallès

"Com el Vallès no hi ha res"

Cultura Conectada

Magazín colaborativo de cultura contemporánea, creatividad y comunicación.

A %d blogueros les gusta esto: