Desafiando la ley de la gravedad

Hoy no voy a hablar de un personaje en concreto, sino de una capacidad que tienen o dicen tener algunas personas y que a muchos nos gustaría tener. El ser humano siempre ha querido volar, vencer la fuerza de la gravedad, sentirnos libres como el viento. Pero esta facultad, reservada a los pájaros o algunas veces a los santos puede ser el resultado de un largo adiestramiento o, algunas veces, presentarse espontáneamente, siendo la persona que levita el más sorprendido.

A estas alturas, acostumbrados a ver de todo, y a saber que la mayoría de cosas tienen su truquillo, quizás no nos sorprendiéramos mucho si vemos a alguien levantarse algunos metros sobre el suelo, pero en el s. XIX, las cosas eran distintas.

levitacion

Vamos a viajar en el tiempo, concretamente al 16 de diciembre de 1868, día en el que ocurrió algo que todavía sigue dando que hablar.

El famoso médium de la época, Daniel Dunglas Home se elevaba en el aire… y no solo eso, salía flotando por una ventana y entraba por otra, todo esto en pleno Londres a una altura de unos 24 metros y ante tres destacados miembros de la alta sociedad londinense.

Douglas Home

Este personaje se hizo famoso por sus levitaciones, pero también era capaz de hacer levitar objetos y no precisamente pequeños, en alguna ocasión hizo volar un piano de cola, pero no fue el único que ha poseído esta facultad, en la historia ha habido muchos que, por unas razones o por otras, han desafiado la ley de la gravedad.

San José de Cupertino, allá por el s. 17 levitaba con frecuencia y ante testigos. Este simple campesino originario de Apulia, pasó su juventud tratando de llegar al éxtasis religioso mediante la flagelación o el ayuno, pero cuando a los 22 años consiguió entrar en la orden franciscana, curiosamente, su fervor religioso desapareció.

san jose de cupertino

El pobre José llegó a ser muy molesto para sus superiores, por culpa de su mala costumbre de ponerse a levitar constantemente, fue excluido de todas las ceremonias publicas durante más de 30 años, pero aún así, no pudieron evitar que su fama se fuera propagando y la gente hablara de las facultades del santo.

Y es que no podía evitarlo; en una ocasión, mientras paseaba con un fraile benedictino por los jardines del monasterio, se elevo volando hacia un olivo, y un domingo, durante la misa voló hacia el altar.

Muchos fueron los testigos de los vuelos de José, incluido el Papa Urbano VIII. Como que pasó toda su vida en oración, la iglesia pensó que deberían de ser obra de Dios y por esto mismo fue canonizado.

Santa Teresa de Ávila

Otra santa con este don era Santa Teresa de Ávila a la que todos conocemos por ser mística y escritora. Ella misma describió las sensaciones que experimentaba, que son las mismas que tienen muchas personas cuando sueñan que vuelan. Las describía de este modo en el “Libro de su vida”:

“Es así que me parecía, cuando quería resistir, que desde debajo de los pies me levantaban fuerzas tan grandes, que no se cómo compararlo… Y aun yo confieso que gran temor me hizo, al principio, grandísimo; porque verse así levantar un cuerpo de la tierra, que aunque el espíritu le lleva tras sí y es con suavidad grande, si no se resiste, no se pierde el sentido; al menos yo estaba en demanera en mi, que podía entender era llevada. “

Estos “ataques” como ella le llamaba eran tan frecuentes que rogaba a las hermanas que la sujetaran cuando notaba que se acercaba alguno.

Lo cierto es, que los que levitan creen en algún sistema religioso particular, ya sea en el cristianismo, el misticismo hindú, los antiguos misterios egipcios o el espiritismo. El personaje a quien me refería al principio, Daniel Dunglas Home, creía en este último.

Home era un niño débil y de temperamento artístico. A los 13 años se le apareció un amigo y Dunglas supo que había muerto hacia 3 días. Así comenzó su carrera como médium, pero hasta los 19 años no comenzó su desafío a la ley de la gravedad.

Un día de agosto de 1852, un fabricante de seda de Connecticut organizó una sesión de espiritismo en su casa y Home estaba presente como médium. De pronto ocurrió algo que le hizo famoso de un día para otro. Flotó por el aire hasta que dio con el techo. Entre los invitados se encontraba un escéptico periodista, director del Hartford Times, que escribió lo siguiente:

“De pronto, sin que nadie lo esperase, Home se levantó en el aire. Yo le cogía la mano en ese momento y le miré los pies: estaban a 30 cm del suelo. Dos veces se elevó del suelo, y la tercera vez fue aupado hasta el cielorraso de la habitación, con el que sus manos y sus pies entraron en suave contacto.”

A partir de este día la carrera de Home progresó rápidamente y fuese donde fuese se producían fenómenos extraños: soplaban vientos en habitaciones cerradas, caían flores del techo, las puertas se abrían y se cerraban solas, extrañas luminiscencias flotaban por la habitación… y la estrella de la función: Home levitaba.

Daniel Dunglas Home

Todavía se discute aquella ocasión en la que salió por una ventana y entro por otra, sobretodo porque el incidente fue atestiguado por personas muy respetables. El conde de Crawford lo explicaba así:

“Estábamos en una sesión con el señor Home, lord Adare y un primo de este, el capitán Wynne. Durante la sesión el señor Home entró en trance y, en este estado, fue transportado fuera de la ventana de la habitación contigua a la que estábamos y volvió a entrar por nuestra ventana. La distancia entre las ventanas era de unos 2,30 metros, y entre ambas no se tendía el menor apoyo. En cada ventana había un alféizar de sólo 30 cm de anchura, que se empleaba para poner macetas de flores. Oímos como se abría la ventana de la habitación contigua y casi inmediatamente después vimos a Home flotando en el aire en el exterior de nuestra ventana. La luna iluminaba bien la habitación; yo estaba de espaldas a la luz y vi la sombra del alféizar y los pies de Home a unos 15 cm de altura por encima de este. Se quedo en esa posición unos segundos, después abrió la ventana, se deslizó en la habitación con los pies por delante y se sentó”

Los escépticos como Frank Podmore han tratado de refutar esta levitación. Este, menciona el hecho de que, pocos días antes del suceso, y en presencia de los mismos testigos, Home había abierto la ventana y se había encaramado al alféizar, de modo que, según Podmore, proporcionó una especie de boceto de la imagen que se proponía crear. En otra ocasión Home anunció de repente: “Me elevo, me elevo” antes de levitar en presencia de varios testigos.

De esta manera insinúa que las levitaciones de Home no eran más que alucinaciones provocadas por sugestión hipnótica, al igual que el truco hindú de la cuerda que se eleva al son de la flauta no es más que una alucinación masiva, provocada por la mirada o la charla del mago.

Pero aunque muchos se mostraran escépticos, Home siguió levitando con éxito durante 40 años y ante testigos como Napoleon III y cientos de personas que lo avalaron. Además sus exhibiciones se realizaban a plena luz del día y nunca pudo demostrarse que fuera un impostor. A pesar de las acusaciones de Podmore y otros escépticos, Home nunca se esforzó por crear una atmósfera sugerente, en realidad, fue uno de los pocos médiums que prefería evitarla: sus actuaciones se hacían con una luz normal, más bien brillante, al contrario de la penumbra que otros usaban y alentaba a los participantes a conversar con normalidad, en vez de “cogerse de las manos y concentrarse”. O sea, que pasa mucho de la parafernalia que usan otros.

truco levitación

Los ilusionistas, en el teatro, ponen a su ayudante, que es generalmente una mujer, en “trance”, la apoyan en las puntas de dos espadas o entre dos sillas y después retiran el soporte, de modo que queda flotando aparentemente en el aire. Pueden suceder dos cosas: o que realmente no se eleva, es decir que los espectadores sufren una alucinación colectiva, o lo hace con la ayuda de aparatos que no vemos. Son “ilusiones” al igual que el famoso y gran ilusionista Chris Angel o el gran David Copperfield.

Home y otros espiritistas también atribuían sus hazañas a aparatos que no vemos, pero en su caso los aparatos los manejaban los espíritus, y así, hasta el final de sus días, Home afirmó que volaba porque era elevado por espíritus que demostraban, así, su existencia. El lo describió de esta manera:

“ No siento manos que me sostengan y, desde la primera vez, nunca he sentido miedo, aunque si me hubiera caído desde el techo de algunas habitaciones en las que levité no hubiese podido evitar sufrir heridas graves. En general me elevo perpendicularmente; mis brazos con frecuencia se ponen rígidos y se elevan por encima de mi cabeza, como si estuviera tratando de aferrar al poder invisible que me eleva lentamente desde el suelo.”

Nosotros, la gente normal, deberíamos referirnos al “poder invisible” que nos mantiene en el suelo gracias a Newton que descubrió la ley de la gravedad. Pero hay que señalar la relativa facilidad con que algunos sensitivos pueden invertir esta ley. Ya sabemos que las excepciones confirman la regla y que hecha la ley, hecha la trampa… En fin, hay casos muy extremos, no todo es tan sencillo como volar a voluntad. Alexandra David-Neel, exploradora francesa que paso 14 años viajando por el Tíbet, explica en su libro “Misterio y magia en el Tibet” que un día se encontró a un hombre desnudo y cargado de cadenas. Le explicó que su adiestramiento místico le había vuelto tan ligero que, si no se cargaba de cadenas, flotaba.

Alexandra David-Neel

Alexandra David-Neel

Parece ser que la gravedad no es tan fuerte ni tiene tanto poder sobre nosotros como se nos había explicado. El propio William Crookes , eminente científico e investigador psíquico dijo de Home:

“Estoy dispuesto a declarar que los fenómenos son tan extraordinarios y se oponen tan directamente a los artículos de fe científicos más arraigados – entre otros la ubicuidad e invariabilidad de la fuerza de la gravitación- que aun ahora, al recordar los detalles de lo que he presenciado, surge un antagonismo en mi mente entre la razón que afirma que son científicamente imposibles y la conciencia de que mis sentidos de la vista y el tacto constituyen testigos veraces”

Así que tenemos que llegar a la conclusión, visto lo visto, de que en algunos casos especiales (como los santos y médiums especialmente dotados) la levitación existe. Pero hay una tendencia a suponer que cualquiera puede llegar a hacerlo, con un adiestramiento necesario; muchos estudiosos de la meditación transcendental afirman que son capaces de ello.

En este grupo encontramos a los yoguis indios.

El 6 de junio de 1936 en la revista Illustrated London News apareció una serie de fotografías en las que se mostraban por etapas la levitación de un yogui  demostrando que, aunque de naturaleza desconocida, no se trataba de una ilusión hipnótica.

yogi

El fotógrafo le pidió permiso para sacar fotografías y el yogui accedió gustosamente. Plunkett, que así se llamaba el fotógrafo, reunió a unos 150 testigos, mientras el protagonista realizaba sus preparativos rituales. Se vertió agua alrededor de la tienda de campaña donde iba a tener lugar la demostración y se prohibió los zapatos con suela de cuero dentro del círculo. El levitador entro solo dentro de la tienda, a los pocos minutos los ayudantes retiraron la tienda y dentro del círculo se pudo ver al faquir flotando en el aire.

Plunkett y otro testigo se acercaron para investigar; el faquir se encontraba suspendido en el aire a un metro del suelo. Estaba agarrado a una especie de bastón recubierto de tela, pero parecía que esto solo era para mantener el equilibrio, ya que solo se cogía a el con una mano y con el brazo totalmente extendido. Se examino el espacio que había debajo y alrededor del faquir y comprobaron que no había cuerdas ni ningún tipo de aparato invisible. El yogui se encontraba en trance. Se tomaron fotografías desde varios ángulos durante los 4 minutos que duró el espectáculo, después se volvió a montar la tienda alrededor del faquir. Daba la impresión de que el descenso y la ascensión debían de ser algo privado, ya que nadie podía verlo, pero Plunkett se las arreglo para espiar a través de las telas de la tienda. Asi nos lo cuenta:

“Al cabo de un minuto, aproximadamente, pareció oscilar y entonces empezó a descender muy lentamente, siempre en posición horizontal. Le llevó unos cinco minutos resbalar desde el extremo del bastón hasta el suelo, una distancia de un metro, más o menos. Cuando Subbayah estuvo en el suelo, sus ayudantes lo trajeron hasta dónde estábamos sentados y nos pidieron que tratásemos de doblar sus miembros. Aún con ayuda, fue completamente imposible

El yogui fue friccionado y mojado con agua fría durante otros cinco minutos antes de que saliera de su trance y recuperara la movilidad de sus miembros.”

El movimiento oscilante y la posición parecen ser esenciales para poder levitar. Existen centros donde los estudiantes de meditación trascendental aprenden a levitar.

Empiezan balanceándose suavemente y van aumentando la frecuencia cada vez más y más hasta que empiezan a elevarse. Hay que estar en posición de loto para conseguirlo. Al principio es normal darse algún porrazo, por eso se practica sobre cojines de gomaespuma. Poco a poco se va controlando mejor.

Los estudiantes de meditación transcendental creen que cualquiera puede llegar a levitar, siempre que se siga un riguroso adiestramiento mental.

meditación trascendental

Pero el fervor religioso también puede tener alguna relación con el fenómeno ya que hay numerosas levitaciones de monjes tanto budistas como cristianos.

La exploradora Alexandar David-Neel, de quien ya he hablado antes, pudo ver a un lama tibetano recorrer largas distancias de una forma extraordinaria; el hombre no corría, parecía elevarse del suelo dando saltos. Era elástico como un balón y rebotaba cada vez que sus pies tocaban el suelo. Este lama corría cientos de kilómetros de esta manera. Pero estos casos son raros y no todo el mundo puede llegar a dominar tanto el tema.

Por otro lado es bastante fácil conseguir un estado de semi-ingravidez, como en los espectáculos, cuando se levanta en el aire a una persona. El procedimiento consiste en sentar al sujeto en una silla y demostrar que es totalmente imposible levantarlo usando únicamente los dedos índices de 4 personas. Después, estas 4 personas ponen sus manos, unas sobre otras, en la cabeza del sujeto y se concentran. Luego, todos a una, colocan de nuevo sus dedos bajo los sobacos y las rodillas del sujeto que debería levantarse sin ninguna dificultad, aunque solo sean unos centímetros, el sujeto flota en el aire.

Este fenómeno es muy común, lo han hecho multitud de personas en casas, bares, patios de colegio… y funciona. Es prácticamente un juego de niños, pero ¿Cómo es posible?

Podemos pensar que la concentración de cuatro personas con una única finalidad, aunque parezca “imposible” puede dar salida a esa “magia”  oculta de la voluntad humana. Esa misma concentración que haría que otras cosas “sobrenaturales” ocurrieran, como en el caso de fenómenos de tipo poltergeist en una sesión de ouija, las sanaciones milagrosas por imposición de manos, etc. En todos estos casos los elementos necesarios son los mismos: Varias personas concentradas en una misma finalidad y una “fe”, seguridad o confianza en los resultados.

ligero como una pluma

De todas formas las levitaciones modernas no son como las de antes, existen muy pocos casos de levitación espontánea, es decir, sin un entrenamiento previo y es un fenómeno poco frecuente, pero plantea grandes interrogantes acerca del potencial psíquico y físico del hombre. Quizás pudiéramos llegar a desafiar la ley de la gravedad a voluntad, pero hasta que podamos entender la naturaleza del fenómeno, seguirá siendo uno de los misteriosos poderes ocultos del ser humano.

 PODÉIS ESCUCHAR EL PROGRAMA COMPLETO AQUÍ:

http://www.ivoox.com/candil-insolito-2x05_md_1461615_wp_1.mp3″ Ir a descargar

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Categorías: Parapsicología, Personajes Insólitos | Etiquetas: , , , , , , , , , , | 1 comentario

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Un pensamiento en “Desafiando la ley de la gravedad

  1. alex

    yo conosco una persona que desde los 10 pudo volar a altas Alturas y poder vencer la fuerza de la gravedad,y lo hizo como hasta los 30,podia hacer que cualquier objeto flotara,el podia transformarce en un pajaro gigantesco,tambien podia con su poder,hacer que su major amigo pudiera volar con el cojidos de la mano y poderlo transformer en otro gigantesco pajaro,estoy hablando para el 1962,hay un libro escrito “EL HOMBRE QUE UN DIA PODO VOLAR”sacado todo de la vida real.

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